Comienza a brillar el Sol,

se levanta otra mañana,

despierto me desperezo

resbalando de la cama,

quiero albergar otro día

apurar la caminata,

amontonarlo en la caja

con otros que aún me faltan.

Más voy perdiendo neuronas

las de la materia negra,

esas que dicen los sabios

que también nos hacen falta,

van yéndose sin remedio

y no se puede hacer nada,

solo vivir el momento

y apresar día tras día,

el Sol que brilla al nacer,

la Luna que va creciendo

al terminar el Crepúsculo

y da paso a otra mañana,

donde vivir el momento

que permanece hasta el Alba

                  Gumiel, 2007